Envío esta breve reseña histórica con motivo de conmemorarse el centésimo
quincuagésimo quinto aniversario de la Declaración de Emancipación Valdense por
Edicto del Rey Carlos Alberto.
Por mayor información pueden dirigirse al sitio web www.valdense.org.ar
Historia de los Valdenses
El movimiento religioso denominado Valdense nació en la Ciudad de Lyón
(Francia), con la crisis de conciencia de un individuo llamado Pedro Valdo,
quién renunció a sus bienes y tradujo fragmentos de la Biblia a la lengua
vulgar.
Este movimiento no pretendió romper con la Iglesia Católica pero su
predicación no aprobada por las autoridades eclesiásticas amedrentó a los
sacerdotes. Esto llevó a que en el año 1184 en el Concilio de Verona se
incluyera a los Valdenses entre los movimientos condenados y en el año 1190 el
Obispo de Narbona pronunció contra ellos la condena de herejía. Este movimiento
religioso víctima de las persecuciones, primero en Francia y luego en otros
países, buscaron lugares seguros para refugiarse.
Durante varios siglos los Valdenses reclamaron la libertad de conciencia,
refugiándose en los Alpes en una región agreste, rocosa y pintoresca protegidos
por una importante cadena de montañas en la zona fronteriza Italo-suizo-francés
en los cuales se encuentran los valles Pellice, Angrogna, Rorá, Clusón y
Germanasca, hoy llamados Valles Valdenses.
Hasta éstos Valles llegaron los ejércitos de las cruzadas provocando
masacres como la de Merindol y Provenza (1545) y la de Colonia Calabria (1560).
Pero nadie pudo doblegar al pueblo Valdense, los sobrevivientes se refugiaron en
Suiza y tres años más tarde cruzaron nuevamente las montañas para llegar y no
abandonar más el suelo de sus amados valles. Finalmente tras siete siglos de
injusticias y persecuciones el Rey Carlos Alberto proclamó el Edicto de
Emancipación con lo cuál los Valdenses podían gozar de todos los derechos
políticos y civiles de los demás ciudadanos. La fecha de tan importante
acontecimiento en la vida de los Valdenses, fue el 17 de Febrero de 1848.
LUX LUCET IN TENEBRIS
Pastor Mario Revel